Cartel anunciador de la romería de la Hermandad del Rocío de Granada 2026

Cartel Rocio Granada web
Año
2026
Cartel anunciador de la romería de la Hermandad del Rocío de Granada 2026, hecho a partir de una pintura original realizada en técnica mixta sobre madera.

PRESENTACIÓN CARTEL ROMERÍA ROCÍO 2026

“COMO UN SUEÑO"

Presentado por Antonio López

¡Oh alto y glorioso Dios!, ilumina las tinieblas de mi corazón , dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta,  sentido y conocimiento, Señor, para que cumpla tu santo y veraz mandamiento. 
Todo parece un sueño. 
Cuatro años han pasado ya, y parece que fue ayer cuando estaba yo aquí para presentar la romería de 2023, el primer camino con mi amigo y hermano Alfredo Alcalde y su Junta de Gobierno. Pregón que acabé cantando Todo es Mío, y hoy, después de lo vivido y pasado este año, lo sigo diciendo porque ELLA lo ha querido.
Y hoy en ese mismo sueño, me veo en su último año como Hermano Mayor de esta nuestra Hermandad para presentar el cartel de la Romería 2026. 
Este año y aunque parezca un sueño, 30 años ya que conozco a Juan Díaz Losada, el realizador de la obra que presentamos, como Cartel de la Romería 2026 de la Hermandad de Granada. 
Siempre ante los ojos de Ella, aquel día fue un 7 de Septiembre de 1996, en la bulla y ante sus ojos, de su su eterna Misericordia, con motivo de su Centenario, y vísperas del día 8 Natividad de la Virgen, día en el que nací yo, siempre ante sus ojos. Como su pintura de 1998 donde puso Los Favores sobre sus brazos. Su primera obra y mi primera presentación. Y hoy como en otras ocasiones que he presentado sus obras siempre ante Él y Ella. 
Hoy nos reunimos no solo para contemplar una obra, sino para detenernos ante la mirada de un artista que ha sabido hacer de su arte un camino de fe. 
Juan Díaz Losada, para mí, es el pintor de Dios. Es un pintor granadino, nacido en Iznalloz y formado en la Facultad de Bellas Artes de nuestra ciudad y enriquecido en su paso por Roma, es hoy una de las voces más reconocibles del arte sacro contemporáneo. 
Su pintura no es solo técnica, que la tiene, y extraordinaria… su pintura es oración. 
A lo largo de su trayectoria ha sabido poner su talento al servicio de la Iglesia, 
de las hermandades, y de ese pueblo sencillo que encuentra en las imágenes un modo de acercarse a Dios. 
Autor de carteles, obras devocionales y composiciones que ya forman parte de la memoria cofrade de Granada, Juan ha demostrado siempre una capacidad única: la de emocionar sin estridencias, la de hablar en silencio, la de pintar lo que no se ve. 
Y quizá por eso, cuando afronta una obra como la que  hoy se nos presenta, 
no lo hace solo como pintor… 
sino como creyente.
Quien quiera saber su biografía, lo tiene fácil, con ir a Google, que es muy amable, él te lo muestra. 
Yo quiero hablar de él personalmente, de cómo es capaz de sentir desde que era pequeño, que disfrutaba cuando pintaba a Jesús y a la Virgen. 
Para él pintar era su sueño 
y sus obras no dejan de ser un sueño continuo de amor a Dios. 
Existen muchos mensajeros de la palabra de Dios, a través de su palabra, pero el, Pintor de Dios, transmite su mensaje a través de la pintura. 
No es cuestión de ver para creer, sino de creer para ver, y aunque la pintura de hoy la veamos, debemos creer firmemente, para comprender con claridad el mensaje que hoy a través de tus manos Dios nos manda. 
Porque, como él mismo me ha confesado, este cartel ha sido, literalmente, un sueño. 
Un sueño hecho pintura en óleo sobre tabla. Un regalo. 
Una inspiración que nace de lo profundo 
y que hoy se hace visible para todos nosotros. Y este momento que vivimos hoy
no es un momento cualquiera. 
Se enmarca en un tiempo muy concreto, 
el sueño de recordar cada paso dado 
en el final de un camino de la actual Junta de Gobierno, 
en el cierre de una etapa. 
El último camino como Hermano Mayor de mi amigo, de mi hermano Alfredo Alcalde 
y de su junta de gobierno. 
Cuatro años que no se pueden medir solo en el  tiempo, 
sino en lo vivido. 
Cuatro años de entrega, 
de trabajo silencioso, 
de decisiones difíciles, 
pero sobre todo… 
de alegría y de gloria para la Hermandad de Granada. 
Cuatro años en los que la hermandad ha crecido, ha caminado unida 
y ha seguido mirando siempre hacia Ella. 
Y no hay mejor forma de cerrar un camino… que poniéndolo, una vez más, a sus pies,
a los pies de Ella . 
Y así, nos adentramos en la obra. 
Porque lo que hoy contemplamos no es solo un cartel. Es un camino de años 
Es una vivencia. 
Es, en definitiva, el Rocío. 
Un sueño que comienza 
En la parte superior, dominándolo todo, 
Ella. 
La Virgen del Rocío. 
Pero no desde la lejanía, 
no desde la distancia… 
sino desde la cercanía de una Madre, 
que siempre está y que acompaña. 
Su rostro, sereno, recogido, casi suspendido en el tiempo, 
invita al silencio. 
Invita a la oración. 
Invita a mirar hacia dentro. 
Y alrededor de su rostro… un detalle que este año cobra un significado profundamente especial, la Virgen aparece abrazada por su 
Hermandad Madrina, por el Simpecado de Huelva.
No es un elemento decorativo. 
Es memoria viva. 
Es historia reciente. 
Es experiencia compartida que la Virgen ha querido que así sea, 
Porque este año, marcado por las inclemencias del tiempo, Granada no pudo hacer su peregrinación en su fecha, y el Hermano Mayor y su Junta, obedecieron la 
petición que la Virgen les pedía a su Junta, Alfredo protege a tus hermanos. 
Esto pasó y cuando se calmó el tiempo 
la Hermandad de Granada vivió algo extraordinario: realizar su peregrinación el mismo día que lo hacía la Hermandad de Huelva, invitados por ellos como Hermandad madrina. 
Un hecho que no fue solo circunstancial… sino profundamente simbólico. 
Fue la imagen de una hermandad acogida por otra. De un pueblo que no camina solo. 
De una fe que se sostiene en la fraternidad. 
Y eso, Juan Díaz Losada lo ha sabido recoger con una sensibilidad admirable.
Ha hecho que la Virgen no solo sea Reina del Rocío… sino también Madre que abraza a sus hijos a través de la madrina. 
Ese simpecado que la rodea no envuelve solo su rostro… 
envuelve también una historia, 
un año difícil, 
y un gesto que quedará para siempre en la memoria de la Hermandad. 
Y junto a ello, Granada. 
resente en los detalles, en la identidad, en la forma de mirar a la Virgen. 
Una Granada que se reconoce en Ella 
y que camina siempre hacia Ella. 
Pero la obra no se queda en lo celestial. 
Desciende. 
Baja al camino. 
Y ahí aparece la verdad del Rocío. 
El polvo, el caminar, los peregrinos… 
figuras pintadas de tal forma, 
que no buscan protagonismo,  
porque representan a todos.
Ahí estamos nosotros dibujados, invitándonos a todos, que la hermandad es una y que no debemos buscar protagonismo, todos remando juntos. 
Ahí está la Hermandad. 
Ahí está el esfuerzo, la convivencia, y la fe compartida. 
La Carreta que avanza, escoltada por sus caballistas, pasos que pesan, 
miradas que se alzan de vez en cuando… buscando, siempre, el mismo destino. 
Y todo envuelto en una atmósfera que no es casual. En su sueño el Pintor de Dios quería que se viera el origen, el principio… 
Ese fondo, ese acebuche apenas insinuado, nos lleva al origen. 
A aquel lugar donde todo comenzó. 
A la sencillez de una aparición. 
A lo pequeño que se hizo grande. 
Porque el Rocío es eso. 
Un regreso constante a lo esencial. 
Este cartel no necesita imponerse. 
No necesita gritar.
Habla desde la calma. 
Desde la verdad. 
Desde la fe. 
Y en ese silencio… nos llama. 
Nos llama a ponernos en camino. 
A vivir la romería no solo como tradición, sino como encuentro. 
Encuentro con los demás. 
Encuentro con uno mismo. 
Y, sobre todo… 
encuentro con la Madre. 
Y ahora… 
cuando en unos instantes se descorra el velo, cuando la pintura deje de ser promesa 
y se haga presencia ante nuestros ojos…
No miréis solo la obra del pintor de Dios, no miréis solo el cartel de este año, 
mirad el mensaje que Dios le dio a Juan para que nos lo entregara a su manera, 
con la pintura. 
Abrid el corazón y dejad que Dios os hable, Él no nos puede hablar si no abrimos la puerta. Hermanos, abrid la puertas a Dios que nos habla a 
través de su Madre 
Mirad un camino vivido. 
Mirad una hermandad que ha sabido mantenerse unida.
Mirad 50 años de historia que hoy se ponen a sus pies. Y sobre todo… 
mirad a una Madre 
que nunca deja de esperar, 
 siempre está 
Porque al final del camino… 
siempre… 
siempre está Ella. 
Hermano Mayor, tú eres el responsable 
de abrir la puerta del mensaje de Dios 
para nuestra Hermandad 
escrito por Juan Díaz Losada 
Que se quite el velo del cuadro 
como del templo el día de su muerte,
que según (Mateo 27:51) es lo que separa
a Dios de la humanidad 
y nos separa de Él.
Y que Granada se una a Él, 
a través de su Madre la Virgen del Rocío.
Queda presentado el Cartel de la Romería 2026 de la Hermandad del Rocío de Granada.
¡Viva la Virgen del Rocío!
- Antonio López